La implantación del nuevo permiso de conducir por puntos a partir del pasado mes de julio de 2006, al margen de consideraciones referentes a la seguridad vial y a la reducción de la accidentalidad, en lo relacionado a los procedimientos sancionadores por multas de tráfico ha supuesto en los conductores todo un cambio de perspectiva sobre el tema de las sanciones de tráfico, pues ahora existe un significativo interés adicional para recurrir: los puntos.
Esto conlleva incluso que muchos conductores que no eran sensibles a recurrir sus multas, bien por comodidad o solvencia económica, se planteen ahora con ahínco esta posibilidad, incluso como una necesidad, sobretodo en los casos de conductores profesionales o aquellos que necesitan del permiso para su actividad cotidiana. Ahora ya no sirve el conformarse y pagar. La firmeza de la multa puede acabar dejándonos sin permiso de conducir. Es significativo destacar que con tan sólo dos multas nos podemos quedar sin poder conducir.